Imagen de cargando

Base de datos

La Casta Navarra

 

Todos los indicios parecen apuntar que los toros incluidos en esta casta, procedían de toros traidos por los celtas a España y que se reprodujeron en nuestro país en grandes manadas, ad quiriendo las características de bravura que justifican su inclusión en tre los troncos originles de las actuales granderías.

En el año 1670 aparece la figura de D. Joaquín Antonio de Beamont Ezcurra y Mesía, marques de Santacara, que con el tiempo se convierte en ganadero de reses bravas, al cuidar y seleccionar la materia prima tan fabulosa que ya tenía, llegando a formar el tronco de donde arrancan las más prestigiosas vacadas navarras.

Esiste constancia de que en 1690 se lidian en Pamplona toros de marques y en 1701 de su capellán, Juan Ecudero Valero, quien transmite la ganadería a Martín de Virto, Vecino de Corella. Por los años mil setecientos y pico pasa a ser propietaria de las reses Isabel de Virto y Luna, que se casa con Antonio Lecumberri. Hereda la vacada anos después, en 1775, su hijjo Antonio. Este vende sus reses en 1774 a Francisco Javier Guendulaín, vecino de Tuleda, a Antonio Lizaso, de Tudela, a Joaquín Zalduendo, de Caparroso y, finalmente a Felipe Perez Laborda, también de Tudela, el último lote. De estas ganaderías ede donde han salido las principales.

De todas las vacadas navarras ninguna llegó a igualar la del banquero don Nazario Carriquiri, cuyos toros alcanzaron tanto cartel como las más renombradas ganaderías castellanas y andaluzas. Esta ganadería procedía de Tadeo Guendulaín y le fué adquirida por Carriquiri en 1850, cediendosela al conde de Espoz y Mina en 1883, de quién ya había sido socio de socio desde 1868. A la muerte del conde sus herderos la enajenan a don Bernabé Cobaleda en 1908. A partir de 1925 se pierde este primitivo encaste.

En la actualidad, existe un número muy reducido de vacas de esta famosa casta quedan en algunas ganadrías por las provincias de Navarra, Rioja y Aragón.

Las capas de los vacunos de casta Navarra son característicanente las coloradas, con toda la variedad de la gana, dándose también castañas y negras.

Son reses de pequeño tamaño y escaso peso (brevilíneas y elipométricas). Con marcado predominio de tercio anterior sobre el posterior, es decir, aleonadas . La cabeza es chata y muy característica co los ojos saltones y la mirada viva. Estan provistas de astas acarameladas, veletas y de escasa longitud.

Durante la lidia hacen gala de una acusada agresividad y desarrollan muchas dificultades, pese a su pequeño tamaño, poniendo en muchos aprietos a los lidiadores. Estas circunstancias han motivado su actual regresión, de modo que su presencia se limita a un número de vacadas de la Asociación Nacional de Ganaderías de Lidia, en la zona navarro-aragonesa, donde subsisten con mayor o menor grado de pureza.

Arbol genealogico.

 



<< Atrás

Categorías relacionadas:

Visita nº:
108112